Crece la demanda extranjera de servicios de salud en República Dominicana
La Asociación Dominicana de Turismo de Salud (ADTS) reporta un incremento sostenido en la llegada de pacientes internacionales que buscan atención médica en el país. El perfil dominante: dominicanos residentes en Estados Unidos y ciudadanos estadounidenses con cobertura insuficiente o sin seguro médico.
Editorial julio 7, 2025
La Asociación Dominicana de Turismo de Salud (ADTS) reporta un incremento sostenido en la llegada de pacientes internacionales que buscan atención médica en el país. El perfil dominante: dominicanos residentes en Estados Unidos y ciudadanos estadounidenses con cobertura insuficiente o sin seguro médico.
La cifra que explica la presión es conocida. Según The Commonwealth Fund, unos 30 millones de estadounidenses carecen de seguro de salud y otros 45 millones tienen cobertura limitada. A eso se suman más de dos millones de dominicanos viviendo en territorio estadounidense, muchos de los cuales prefieren atenderse en su país de origen.
De acuerdo con la ADTS, la demanda se concentra en chequeos preventivos, cirugías mínimamente invasivas, odontología avanzada y tratamientos de fertilidad. La asociación señala que sus instituciones miembros operan con estándares internacionales, personal bilingüe, infraestructura moderna y certificaciones globales.
Un factor que amplió el alcance del sector es el Plan Larimar de SENASA, que permite a dominicanos en el exterior acceder a servicios médicos en el país con cobertura asegurada. También operan programas de remesas de salud que ofrecen paquetes médicos prepagados.
Para la zona de Punta Cana y Bávaro, el fenómeno tiene implicaciones indirectas pero concretas. La conectividad aérea del Aeropuerto Internacional de Punta Cana —el de mayor tráfico de pasajeros del país— facilita el acceso de pacientes que llegan desde Norteamérica. Sin embargo, la ADTS no desglosa en su comunicación cuántos de estos pacientes eligen centros de la región Este frente a los de Santo Domingo o Santiago.
Entre las oportunidades que la asociación identifica para los prestadores locales figuran la expansión de servicios internacionales, la integración de telemedicina y seguimiento posoperatorio remoto, alianzas con aseguradoras y facilitadores internacionales, y la generación de empleo calificado y divisas.
El dato de fondo no es menor para el ecosistema turístico de la región: un paciente que viaja por salud suele permanecer más días que un turista convencional y gasta en alojamiento, transporte y acompañantes. Pero sin cifras oficiales que cuantifiquen ese impacto específico en la zona Este, cualquier estimación sería especulativa.
La ADTS enmarca este crecimiento dentro de una tendencia regional de búsqueda de atención médica asequible fuera de mercados de alto costo. El país compite en ese segmento con destinos como México, Colombia y Costa Rica, que también han desarrollado infraestructura orientada al paciente internacional.