COPYMECON advierte que la escasez de mano de obra haitiana frenaría la construcción
"Si no tenemos mano de obra haitiana, la construcción se va a ralentizar inevitablemente, con pérdidas multimillonarias". La advertencia la lanzó Eliseo Cristopher, presidente de la Confederación Dominicana de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas de la Construcción (COPYMECON), al referirse al impacto que las políticas migratorias están teniendo sobre la disponibilidad de trabajadores en el sector.
Editorial junio 28, 2025
"Si no tenemos mano de obra haitiana, la construcción se va a ralentizar inevitablemente, con pérdidas multimillonarias". La advertencia la lanzó Eliseo Cristopher, presidente de la Confederación Dominicana de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas de la Construcción (COPYMECON), al referirse al impacto que las políticas migratorias están teniendo sobre la disponibilidad de trabajadores en el sector.
Cristopher reconoció los esfuerzos de la Dirección General de Migración (DGM) para contener la migración irregular, pero consideró que las medidas actuales resultan insuficientes para sostener la actividad constructora, que depende de forma estructural de la mano de obra haitiana.
El plan gubernamental de regularizar a unos 100.000 nacionales haitianos fue calificado por el dirigente gremial como insuficiente. Utilizó una comparación gráfica: es como "lanzar un grano de maíz a una granja con 100.000 gallinas". La cifra de 100.000 regularizaciones queda muy por debajo de la demanda real del sector, según su análisis.
Como alternativa, Cristopher propuso la emisión de permisos de trabajo renovables con vigencia de seis meses, dirigidos a hasta 400.000 migrantes haitianos. Estos permisos, explicó, deberían adaptarse a las necesidades cambiantes de la industria constructora, que experimenta picos de demanda según los ciclos de proyectos.
La declaración llega en un contexto de creciente presión sobre el sector construcción en zonas de alto desarrollo turístico como Punta Cana y Bávaro, donde la edificación de hoteles, complejos residenciales e infraestructura comercial mantiene una demanda constante de mano de obra. Cualquier restricción al flujo laboral impacta directamente en los plazos y costos de estos proyectos.
Pero Cristopher no limitó su planteo a la regularización de trabajadores extranjeros. También señaló la necesidad de reducir la dependencia de mano de obra indocumentada a largo plazo mediante inversión en programas de formación técnica para trabajadores dominicanos. El objetivo, dijo, es construir una fuerza laboral más autosuficiente y resiliente.
La tensión entre el control migratorio y la necesidad de mano de obra no es nueva en República Dominicana, pero la escala del desarrollo inmobiliario y turístico en la zona este del país le da una urgencia particular. Los gremios constructores han reiterado en distintas ocasiones que la falta de trabajadores calificadas y no calificadas encarece los proyectos y retrasa entregas.
Hasta el momento, la DGM no ha respondido públicamente a la propuesta de los permisos renovables planteada por COPYMECON.