El empleo turístico impulsa la migración interna hacia Bávaro y Verón
El empleo turístico en Punta Cana vive un auge sin precedentes. Entre enero y junio de 2025, el Aeropuerto Internacional de Punta Cana concentró el 72,9% de todas las llegadas aéreas de extranjeros no residentes a la República Dominicana: 2.789.430 pasajeros, según cifras oficiales. Esa masa de visitantes sostiene una cadena económica que va mucho más allá de las recepciones de hotel.
Editorial diciembre 31, 2025
El empleo turístico en Punta Cana vive un auge sin precedentes. Entre enero y junio de 2025, el Aeropuerto Internacional de Punta Cana concentró el 72,9% de todas las llegadas aéreas de extranjeros no residentes a la República Dominicana: 2.789.430 pasajeros, según cifras oficiales. Esa masa de visitantes sostiene una cadena económica que va mucho más allá de las recepciones de hotel.
Transporte, construcción, mantenimiento, seguridad, logística, comercio minorista, proveedores de alimentos y servicios de limpieza dependen del flujo turístico. La tasa de ocupación hotelera en la zona Punta Cana–Bávaro alcanzó el 85,8% en el mismo período, lo que refuerza la percepción de estabilidad laboral que atrae trabajadores de otras provincias.
El empleo turístico como motor económico
Verón–Punta Cana figura entre los núcleos de población con crecimiento más acelerado del país, según reportes de desarrollo urbano y medios locales. Esa expansión genera presión sobre servicios públicos, infraestructura vial y planificación territorial, un problema que las autoridades municipales reconocen pero que aún no cuenta con soluciones de largo plazo consolidadas.
La construcción opera como segundo motor de atracción. Cada nuevo proyecto residencial o comercial genera empleo directo en obra y activa una red de ferreterías, alquiler de equipos, transporte de materiales y servicios de alimentación para obreros. Pero el mismo boom que crea empleos eleva el costo de vida: informes de mercado inmobiliario señalan aumentos sostenidos en alquileres y precios de vivienda en la zona.
Hace una década, el patrón dominante era el trabajador temporal que volvía a su provincia al terminar la temporada. Hoy, la expansión de supermercados, clínicas, escuelas privadas, centros de formación y opciones de ocio convierte la permanencia en una opción viable para familias completas. La economía parcialmente dolarizada en ciertos sectores también pesa en la decisión de quienes buscan ingresos con mayor poder adquisitivo.
Retos del empleo turístico en Punta Cana
Aun así, el crecimiento acelerado tiene costos visibles. La convivencia entre complejos turísticos de lujo y asentamientos con servicios precarios está documentada en informes internacionales sobre la región. La competencia por vivienda desplaza a residentes de menores ingresos hacia la periferia, y la infraestructura de agua, electricidad y tránsito opera con frecuencia al límite de su capacidad.
El desafío para los próximos años no es atraer más gente —eso ya ocurre— sino ordenar el crecimiento con planificación urbana que anticipe la demanda en lugar de reaccionar cada temporada alta.