Punta Cana Today Sep 9, 2026

Torres de 18 pisos en Macao: qué cambia para Punta Cana con Moon Palace

El nuevo Moon Palace Punta Cana, parte del complejo The Grand Punta Cana, ya destaca con sus dos torres de 18 pisos. Este ambicioso proyecto, desarrollado por The Palace Company, se encuentra en las etapas finales de construcción en la zona de Macao, cerca de Hard Rock Punta Cana.

Editorial junio 4, 2026

Vertical Revolution Moon Palace Redefines Punta Cana Skylines with 18 Story Towers

El nuevo Moon Palace Punta Cana, parte del complejo The Grand Punta Cana, ya destaca con sus dos torres de 18 pisos. Este ambicioso proyecto, desarrollado por The Palace Company, se encuentra en las etapas finales de construcción en la zona de Macao, cerca de Hard Rock Punta Cana.

El proyecto incorpora más de 2.000 habitaciones, restaurantes, piscinas, instalaciones de entretenimiento y un centro de convenciones de gran escala. Se espera que genere miles de empleos directos e indirectos.

Una nueva era para el paisaje de Punta Cana

Para quien visita o trabaja en la zona, el cambio es concreto: el perfil visual del área, históricamente dominado por hoteles de baja altura y vegetación abierta, ahora incluye siluetas verticales perceptibles a larga distancia.

El debate que acompaña la obra no es nuevo. Desde sus primeras etapas, sectores vinculados al turismo, autoridades e inversores cuestionaron la aprobación de construcción en altura en un área definida durante décadas por un modelo horizontal. La preocupación de fondo no se limita a este proyecto: si se autoriza una torre de 18 pisos, otros desarrolladores podrían solicitar permisos similares.

Beneficios del desarrollo vertical según The Palace Company

Quienes defienden el proyecto sostienen que concentrar habitaciones en menos superficie permite preservar áreas verdes y reducir la expansión horizontal. The Palace Company también ha señalado medidas de paisajismo y protección de manglares como parte de la planificación del desarrollo.

Los críticos, en cambio, argumentan que la eficiencia en el uso del suelo es una cosa y la transformación de la identidad visual del destino es otra. Para ellos, el atractivo de Punta Cana reside precisamente en su modelo de bajo impacto integrado al entorno natural.

El éxito turístico de Bávaro-Punta Cana se construyó sobre una imagen específica: hoteles rodeados de vegetación, paisajes abiertos y playas sin edificaciones altas en el horizonte. Ese modelo diferenció al destino de plazas como Cancún o Miami Beach, donde los edificios frente al mar son habituales.

La pregunta que queda abierta es si estas torres serán una excepción o el inicio de una nueva fase constructiva en el este dominicano. Si el proyecto permanece aislado, podría integrarse como un elemento más dentro de una oferta diversificada. Si abre la puerta a desarrollos de escala similar, la transformación del paisaje y de la identidad turística sería de otro orden.

Para residentes y trabajadores del sector, la obra implica oportunidades laborales y mayor oferta de servicios. Para turistas, significa un cambio en el entorno visual de una zona que hasta hace poco conservaba un perfil bajo. Para autoridades y planificadores, el reto es definir qué tipo de destino se quiere consolidar en las próximas décadas.