Punta Cana Today Sep 9, 2026

Cenotes y lagunas: el sistema de agua dulce que sostiene a Punta Cana

En Punta Cana, los cenotes son uno de los tesoros escondidos del Parque Nacional Cotubanamá. Entre Macao y la desembocadura del río Chavón, dentro de este espacio protegido, se extiende un cinturón de caliza porosa perforado por cuevas y galerías subterráneas. Esa franja kárstica contiene decenas de cenotes y lagunas que abastecen de agua dulce a comunidades, hoteles y zonas residenciales de todo el este dominicano. Muchos de estos cuerpos de agua siguen siendo poco conocidos, incluso entre quienes viven en la región.

Editorial noviembre 28, 2025

Sagueyes and Lagoons The Natural Treasure Sustaining Punta Cana

En Punta Cana, los cenotes son uno de los tesoros escondidos del Parque Nacional Cotubanamá. Entre Macao y la desembocadura del río Chavón, dentro de este espacio protegido, se extiende un cinturón de caliza porosa perforado por cuevas y galerías subterráneas. Esa franja kárstica contiene decenas de cenotes y lagunas que abastecen de agua dulce a comunidades, hoteles y zonas residenciales de todo el este dominicano. Muchos de estos cuerpos de agua siguen siendo poco conocidos, incluso entre quienes viven en la región.

Los taínos los llamaban “sagüey” o “jagüey”, términos que significan “tierra llena de agua”. Fray Bartolomé de las Casas los documentó en su Historia de las Indias al describir la conquista de Higüey. Para los pobladores originarios no eran simples charcos: funcionaban como fuentes de agua potable, espacios rituales y reservas estratégicas de supervivencia.

El sistema hídrico subterráneo de Punta Cana

Hoy esa misma red cumple funciones hidrológicas concretas. El agua de lluvia se infiltra a través de la roca caliza, viaja por canales subterráneos y reaparece en forma de lagunas, cenotes y manantiales. El sistema alimenta los acuíferos que abastecen a la industria turística y a los barrios de Bávaro, Verón y Punta Cana. Los humedales y manglares asociados operan como barrera natural contra la intrusión salina y la erosión costera.

La Laguna de Bávaro, ubicada en Cabeza de Toro, está protegida dentro del Sistema Nacional de Áreas Protegidas. Rodeada de manglares y humedales, alberga más de 220 especies de plantas nativas y endémicas —incluidos cuatro tipos de mangle— y al menos 86 especies de aves, entre garzas, patos migratorios y varias endémicas de la isla, según datos del propio sistema de áreas protegidas.

Pero la especie más vulnerable es un pez de apenas unos centímetros: Cyprinodon higuey, un ciprinodóntido endémico que solo existe en esta laguna. Si el cuerpo de agua desaparece, la especie se extingue. Estudios ambientales la identifican además como un tapón natural que impide al agua de mar invadir los acuíferos dulceacuícolas de la zona.

La Laguna Mala Punta y su conexión ecológica

Cerca de Cabo Engaño, a poca distancia del Aeropuerto Internacional de Punta Cana, se encuentra la Laguna Mala Punta. Menos conocida, está conectada con la de Bávaro por un corredor de humedales que se prolonga hacia Macao. Su nivel fluctúa según la temporada de lluvias; en períodos húmedos se convierte en un espejo de agua que atrae aves acuáticas migratorias que usan el este dominicano como punto de descanso en sus rutas caribeñas.

La conexión entre ambas lagunas implica que cualquier alteración —rellenos, drenajes, contaminación— en un extremo del sistema termina afectando al conjunto. Los cenotes, formados por disolución de la caliza y colapso de techos de cuevas, completan este circuito que ya funciona como complemento ecoturístico al producto tradicional de sol y playa: kayak, senderos interpretativos, observación de aves y baños en aguas subterráneas.